jueves, agosto 18, 2016

Creación de empleo “anticrisis” en gobierno de Oscar Arias generó un déficit fiscal imparable

FUENTE: http://www.crhoy.com/archivo/creacion-de-empleo-anticrisis-en-gobierno-de-oscar-arias-genero-un-deficit-fiscal-imparable/economia/

OAS ademas de gobernar para sus amigos e intereses, es una persona incapaz, inescrupulosa, egolatra e incompetente, un corto placista descarado, con una visión miope de planificación y futuro, que cree que las migajas alcanzan y sobran para el pueblo, que como cualquier cosa podrida, esta rodeada de gusanos, y aunque no es el único responsable de la quiebra del país, es uno de sus principales impulsores... y que lo sepan los Arias lovers y el pueblo, para que este maldito no aparezca nunca mas.
La creación de empleos y equiparación de salarios en el sector público como parte del publicitado “Plan Escudo” que presentó Oscar Arias en 2008 para paliar los efectos de la crisis financiera internacional, llevó a un incremento en los desembolsos por remuneraciones y cargas sociales que se tornó imparable y que a su vez acrecienta de manera continua el déficit fiscal del Gobierno Central.Se habla de un déficit cuando en el resultado financiero de las cuentas gubernamentales los gastos sobrepasan a los ingresos tributarios.
Archivo. EFE.
Archivo. EFE.
En esta condición se encuentra Costa Rica desde hace seis años. En el 2009, luego de pasar por dos años de superávit fiscal (es decir, cuando la entrada de recursos supera a las erogaciones), el país debió afrontar la peor crisis internacional desde 1929 y para esto Arias “ideó” una estrategia anticrisis que daba resultados en el cortísimo plazo, pero que aumentaba los gastos significativamente al incluir el aumento de la planilla en varios entes públicos.A su vez, la economía nacional –golpeada por un débil entorno económico foráneo- bajó su ritmo de crecimiento y vio crecer el número de morosos con el fisco, lo que a su vez, redujo los ingresos. Así, mientras la crisis mundial hacía que los ingresos fiscales del Gobierno central se contrajeran en 2 puntos porcentuales del PIB, la Administración Arias elevó el gasto público llevándolo del 15,7% del PIB en el 2007 al 19,8% en el 2010. Y aunque Arias se vanagloriaba de “haber puesto a caminar a Costa Rica”, lo cierto es que ese “andar” llevó al país a cerrar el 2010 con el déficit fiscal más alto de América Latina y tuvo en 2009, según la Cepal, un “deterioro visible” en los indicadores de pobreza y de indigencia. Ver informe del FMI Informe FMILa situación se ha arrastrado a lo largo de estos años y aunque el gobierno de Laura Chinchilla intentó aprobar un paquete fiscal, los esfuerzos fueron en vano.La situación es complicada y así lo reconoció Helio Fallas, Ministro de Hacienda, en junio pasado al asegurar que “El déficit fiscal es una situación estructural, ya han pasado seis años de déficit consecutivo y cada año el problema se agrava más. Urge realizar reformas legales que permitan incrementar la carga tributaria, y con ello reducir el desbalance financiero del Gobierno Central  (…)  en  ningún momento de la historia, el déficit ha sido tan agudo como los últimos seis años, cuando pasó de 3,4% del PIB en el 2009 a 5,7% en el 2014”.resultado_financiero El problema que encara Hacienda no solamente atañe a que los gastos son mayores que los ingresos. Pese a un esfuerzo de las últimos dos Gobiernos, el crecimiento anual de las erogaciones también ha aumentado en una magnitud mayor que la de los ingresos, con una única excepción en el 2011.Esta condición ha hecho que la diferencia se ensanche año con año, alimentada entre otros disparadores del  gasto, por un creciente desembolso en salarios tanto en términos absolutos como relativos.Por ejemplo, mientras en el 2007 el gasto en salarios representaba menos de un tercio de los gastos totales del Gobierno, en el 2014 la cifra creció hasta un 50%: la mitad de los ingresos que percibe Hacienda se gasta en remuneraciones, pluses, privilegios y cargas sociales.relacion_salarios De acuerdo con un estudio de la Academia de Centroamérica, en la actualidad existen mecanismos automáticos que incrementan las remuneraciones totales, más allá del salario base, sin control de las autoridades, y por ende, afectan el tamaño del déficit fiscal.El incremento sostenido en los salarios –resultante de los mecanismos automáticos-  ha persistido inclusive tras la emisión de la  directriz 009-Hque congeló el 85% de las plazas vacantes del Gobierno  y ordenó que no se crearan nuevas plazas, a excepción de una valoración exhaustiva de la Autoridad Presupuestaria.

Origen de los disparadores

El estudio de la Academia de Centroamérica resalta que en el 2009 la Administración de Óscar Arias registró una política fiscal expansiva, asociada principalmente a un gasto de carácter permanente.Ello se reflejó no solo en una mayor contratación laboral en el sector público sino además en ajustes en las escalas salariales de dichos empleados.En este sentido, el acelerado aumento de los salarios de los empleados públicos se debió a la aplicación de la política del percentil 50 entre el 2007 y el 2010, que consistió en equiparar los salarios de los profesionales del Gobierno Central con el percentil 50 de los salarios del Sector Público Autónomo no Financiero, que recibían remuneraciones mayores.Además, instituciones del resto del sector público decidieron a su vez aumentar el salario de sus empleados para mantener la brecha con respecto a los salarios de los funcionarios del Gobierno Central.“Como consecuencia de las tendencias descritas, en promedio los burócratas ganan más que quienes laboran en el sector privado. Además, el diferencial entre unos y otros se ha ido ensanchando en el tiempo”, concluye el estudio de la Academia de Centroamérica, publicado en el 2014.Datos recopilados por el economista Jorge Guardia, con base en datos del INEC, revelan que el ingreso promedio de los funcionarios públicos casi triplica el salario promedio privado.Según su análisis, es probable que un grupo amplio de funcionarios se ubique en los quintiles más exuberantes del ingreso y también que la mayoría de empleados privados caiga en quintiles inferiores.