viernes, agosto 22, 2008

Hopelandic.

Por Sofia.

Recuerdo la angustia que me provocaba no poder cantar canciones en inglés cuando era chica. A los siete años llenaba cuadernos con letras de canciones "como se pronunciaban", por lo necesario que resultaba para mí imitar lo que la banda estaba diciendo. Imitar, no entender. Sentir, no conocer. Así comencé a garabatear shilovsyus y lovmidús. Un deseo profundo por ser parte de la música que me gustaba, por conjugarme con ella, me orilló a buscar alternativas a la comprensión y el dominio de un lenguaje: más allá de eso, logré tener lo que en ese entonces no conocía como experiencia estética, sino como sensaciones incomprensibles en la piel y el alma.

La sensación volvió hace unos años cuando escuché por primera vez una canción de Sigur Rós. Recuerdo las circunstancias perfectamente, pero eso a nadie le importa. Baste decir que la infantil angustia regresó: no comprendía una palabra. Y sin embargo, ¿por qué su música se sentía tan cercana, tan familiar, tan propia?Sucede intuitivamente: buscamos significados y sentidos. Rastreamos desesperadamente una razón por la que los hechos son como son y no de otra manera. Pasamos horas y días justificándonos frente al mundo, afirmando que lo que ha pasado necesariamente tiene sentido. Pero de vez en cuando, de forma deliciosamente esporádica, sucede algo que nos arranca del torrente de la razón y nos entrega a un placer genuino; uno en el que no nos preocupamos por el significado de lo que sucede alrededor, ni por su relevancia racional. De vez en cuando y de manera deliciosamente esporádica, conocemos a una banda como Sigur Rós.

En Reykjacik, Islandia, alrededor de diciembre de 1994, Jón Þór Birgisson y Ágúst Ævar Gunnarsson (que eventualmente abandonaría la banda) formaron Sigur Rós. Este nombre no es otra cosa que una sencilla adecuación: la hermana del vocalista Jón Þór Birgisson nació por la misma época en la que ellos nacieron como banda. Ella fue nombrada Sigurrós y ellos aprovecharon para bautizarse Sigur Rós, que puede traducirse como Rosa de la Victoria. Aunque comenzaron a componer rápidamente, su primer disco tardó tres años en realizarse, entre otras razones, por los problemas económicos que tenían; para pagar al estudio donde grabaron tuvieron que pintar sus instalaciones. Finalmente, Von vio la luz en septiembre de 1997, con un éxito moderado; al siguiente año aparecería Von Brigði, con remixes del disco anterior. Este disco tuvo éxito en Islandia, quizá en parte porque la ayuda de Gus Gus estaba de por medio.En 1999 Sigur Rós llegaron a un punto de popularidad significativo: con su álbum Ágætis Byrjun alcanzaron su segundo disco de platino, en un país como Islandia quiere decir que una de cada quince personas lo tiene. También en este año comenzaron a llegar a oídos americanos y muchas disqueras pelearon por la publicación de Ágætis Byrjun.

Pero fue hasta el 2001 que el disco se editó en Estados Unidos; después de recibir numerosos reconocimientos en muchas partes del mundo. Ágúst Ævar Gunnarsson renunció como baterista de la banda para seguir un objetivo artístico distinto y fue reemplazado por Orri Páll Dýrason. Sigur Rós continuaron con su exitosa carrera, por un lado invirtiendo el dinero obtenido en la construcción de su propio estudio (Alafoss) en Islandia, y por otro realizando una extensa gira por Estados Unidos.



La siguiente entrega de Sigur Rós sería un desafío a todo lo establecido. Carente el álbum de título, carentes de título las canciones, resultaba difícil referirse a él: '( )'. La propuesta no deja de ser impresionante: la gente debe completar la obra, el que escucha es parte del proceso creativo. El booklet incluido en el disco consta de hojas totalmente en blanco, que según los propios integrantes de Sigur Rós, pueden ser llenadas de dibujos, letras; ( ) no es una obra acabada. Así, la banda puso al alcance de los que reciben su arte la posibilidad de formar parte del proceso creativo. Pero el experimento no se queda ahí: no hay un lenguaje concreto utilizado en el disco. Algunos afirman que la banda creó el suyo propio, pero lo cierto es que el disco está plagado de balbuceos y sonidos vocales que funcionan como un instrumento más, dicho "lenguaje" recibió el nombre de volenska (o hopelandic) porque la primera canción en la que Jón Þór lo ocupó, años atrás, fue Von.( ) no fue recibido con la misma aceptación y entusiasmo que Ágætis Byrjun, diversas críticas tacharon a los islandeses de pretenciosos; quizá esto se deba a una mala lectura de lo que el disco realmente representa. ( ) es la posibilidad del regreso a la inocencia primitiva del ser humano, leyéndose esta afirmación como la capacidad de comunicarse por medio de balbuceos y expresiones aparentemente sin sentido; poseer la sabiduría de un niño. La portada del disco es la representación de esta libertad: un par de paréntesis entre los cuales puede escribirse cualquier cosa. No hay nada definido, no hay nada establecido, pasen al mundo del juego de recreación continua.

En este momento Sigur Rós ya podía fácilmente definirse como una de las bandas más importantes a nivel internacional. Para cuando apareció Takk en el 2005, todo el mundo esperaba escuchar lo que tendría que ser forzosamente un clásico. Dudo que alguien hubiera quedado decepcionado. Si aquel regreso a los juegos infantiles había quedado sugerido como posibilidad en ( ), Takk llegó para marcar contundentemente que la libertad de un niño puede obtenerse en cualquier momento. Hoppípolla, una de las canciones del disco de mayor alcance (quizá debido a su toque profundamente popero, pero no por eso menos dramática), muestra en su conmovedor video a un grupo de ancianos jugando a ser niños y jugado como niños. Glósóli, por su parte, retrata la travesía de (otra vez) un grupo de niños que se dirigen a un espacio abierto y liberador. Estos dos vídeos son ejemplos claros de la importancia que los miembros de Sigur Rós conceden a la representación visual de su música; no es de sorprenderse que el arte de cada uno de sus discos sea tan cuidadoso como bello. Takk trajo consigo una extensa gira; hacia el 2006 Sigur Rós regresaron a su lugar de origen, Islandia, para hacer una serie de presentaciones gratuitas. El resultado: el primer DVD en vivo de la banda (que incluye además entrevistas y material visual impresionante), el nombre que recibió fue Heima.



Así, con un regreso al hogar, nos hacen partícipes de aquello que consideran como propio, su patria, su lugar de origen. Y es que muy probablemente seamos incapaces de hablar o entender islandés o hopelandic; pero cuando se está frente a lo que va más allá de las palabras, los significados y lo sentidos, el lenguaje verbal es lo que menos importa. La música que te vuelve uno solo con el mundo flota al alcance de todos los que estén dispuestos a adoptarla como propia y convertirla en su patria y su lugar de origen.





OJO CON ESTE ULTIMO!

Volvamos a ser niños!

10 comentarios:

Terox dijo...

Toda una experiencia estética...

Muchas veces las palabras salen sobrando...

Alejandro Trejos C. dijo...

Ai laic a lot dis post, ai goin tu estoul dat

la sombra misteriora. dijo...

Realmente inspirador. Gratificante! desde hoy en mis favoritos! Músicos y artistas!

La Morada dijo...

Wow!! Se esucha excelente, sin entender nada me transportó a otro 'mundo'.
Voy x música de Sigur Rós..........

vander dijo...

El grupo es excelente, de verdad no hace falta entender lo que dicen, con sentirlo basta..

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Impresionantes videos, maravillosamente realizados, lo de los niños que se tiran a volar, el último me dije, solo falta que se caiga, y dicho y hecho.

Bella música me relajaron esos videos.
Saludos

Anónimo dijo...

bello articulo, cuando empece a leerlo recien acababa de comprar y descargar "vid spilum endalaust" y debo decir que fue una experiencia hermosa, no son necesarias las palabras cuando es el alma quien te habla

excelente post

Rodrigus.dulcealphajorus dijo...

Realmente te felicito.
En tu articulo has logrado la casi imposible tarea de concretizar una experiencia estética tan potente como es la que se consigue 'dialogando' con Sigur Ros.

La propuesta estética del grupo es incabarcable en la medida que pretende irrumpir con la referencialidad del lenguaje, considerandolo a este como una vía fluida para expresar sensaciones y sentimientos; el resultado de esu propuesta está claro...

Anónimo dijo...

eg var ad leita ad, takk

Carlos dijo...

Yo tambien escucho a sigur ros y como no entiendo lo que dicen solo invento palabras. Que hermoso es poder inventa tu propia música