domingo, marzo 08, 2009

Semana de la Crisis

Mi Visión ante la crisis
Por el Burro de Licha

Se ha hablado mucho de la crisis, es la palabra de moda en los últimos tiempos. No quiero entrar a debatir ni exponer mi opinión acerca de la misma, en cuanto a ella misma, mas bien exponer de manera practica cuales han sido mis medida ante la famosa crisis.

Lo que si opino, es que, los pobres, los de mi barrio, los que conozco, la crisis la viven permanentemente desde que nacen !! mas pior verdad?

Iremos por partes, por que crisis, así como tal, yo la he vivido siempre, y de repente, la palabra se pone de moda tonces como que me es familiar la vara.

Yo antes que se despichara tere, ya había decidido invertir una platilla en un lote, entonces las medidas que tome para enfrentar esos pagos, son las mismas que implemente para la tal “crisis”

1. Dejar el licor
Aunque la idea por la necesidad de desintoxicar mi cuerpo, ha sido una medida estupenda económicamente hablando. Por mas miserable que sea una salida, cuando uno toma, mínimo, mínimo se va de 5 rojitos, llevándola al suave, cuando era cagona, con viejas, amigotes y sexo, pues, los gastos suben.

2. Consumir alimentos de casa.
Parece muy lógico, pero bueno, antes yo comía mucho afuera, pero no de brete si no de ocio, y ahora le pongo mas al asunto de cocinar en casa, lo disfruto y bueno, también, he tratado de ser eficiente a la hora de cocinar. A parte, disfruto la cocinada ¡

3. Compras en el súper
Bueno, antes compraba muchas cosas que no ocupaba, ahora soy mas pensante respecto a eso, además trato de comprar productos en oferta, como las pastas dentales que traen cepillo gratis etc.

4. Salud
Aunque no hay manera de garantizarse la misma, he tratado de mantenerme saludable, y evitar gastos médicos fuertes.

5. Utilizar sabiamente la Tarjeta de credito
No es un buen momento para tener deudas asquerosas, la uso unicamente para pagar el monto de contado, no para endeudarme o financiarme.


6. Pulsearla por todo lado
Bueno, mi profesión lo permite, y es camaronear por todo lado, aunque se supone que hay un bajón en constru, siempre salen por ahí camarones, la “crisis” me obliga a cobrar mas barato, en general ser eficiente. Aparte, estoy barajando la opción de otros negocitos por ahí.


Yo se que algunos economistas se pueden vomitar leyendo esto, pero para mi, esa crisis de mierda es cuestión de actitud, de sacar provecho a las oportunidades, pensar y ser positivo, creérsela, y portarse bien.

Estos son algunos consejos de su amigo el burro de licha, yo doy consejos y tambien doy la mano, cuando alguien la necesita.




33 comentarios:

muguika dijo...

De acuerdo! una parte muy importante de esta "crisis" está en la mente... nada más

Policy Institute dijo...

Pues tus consejos estás muy acertados y tocas puntos medulares del vivir diario de los costarricenses, las tarjetas de crédito han creado una verdadera crisis a nivel de las familias y pronto las instituciones financieras que dieron tarjetas a diestra y siniestra, van a entrar en una crisis de cobro que impactara al sistema.

En tiempos de crisis lo que se dedicaba a las diversiones se verán restringidas, entre esos el comer fuera de casa, claro sale más cómodo comer en casa, y hasta más saludable.

El cierre del post estuvo muy bien, hay que tender también la mano al que la necesita.

el burro dijo...

Asi es, una mano solidaria

P. Vargas dijo...

A mi sinceramente eso de que estamos en crisis me tiene podrido, falta de esfuerzo y trabajo es lo que hay. Todo el mundo quiere las cosas por la vía facil sin sudarse un poquito.

Aparte de eso, excelente post Burro. Utiles consejos para el vivir diario, y no solo para una epoca, sino para hacer de la economia un buen habito.

Gracias por compartirlos! Saludos!!

Cucho Games dijo...

Burro, yo ocupo terminar un apartamento. En Quepos, por si ocupa brete.

El Vago dijo...

Si, uno es el que tiene q poner la actitud para ir saliendo xq a como esta la vara en cualquier momento se queda uno sin brete... y hasta ahí llego...

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

"crisis" es solo una palabra que muchos utilizan para deshacerse de sus empleados aduciendo que no tienen mas dinero para pagarles, y así pueden decirle a sus empleados que les van a pagar las prestaciones en tractos cada 2 o 4 meses.

Como dices, la crisis está solo en la mente.
Y como dice mi hermano, por andar mencionando tanto la crisis, la están llamando. El poder de nuestras palabras es grande.

Muy buenos tus consejos!

Saludos

Conochesanjosedenoche.ticoblogger.com dijo...

El termino crisis nos lo estan metiendo los medios de comunicacion, pero en realidad esta "Crisis" no existe.
El problema que esta sucediendo es que por fin caimos en cuenta de que debemos gatar en lo que de verdad es primordial y dejar de lado las cosas plasticas....
En el caso de CR la gran mayoria tenemos comida, casa, salud y estudio.
Pero la mentalidad de que si no tengo un carrazo y ropa de marca es lo que nos ha podrido el cerebro

gartuz dijo...

Muy buenos consejos pero no siempre la crisis esta en la mente de la gente. Aunque si hay personas que siempre están en crisis.

Cambiando de tema:

¿Esta imagen del Burro y Conejitos Suicidas es medio profetica no?

Imagen

andrés dijo...

Muchos de lso consejos que da el Burro yo los he venido aplicando y la verdad me han ahorrado mucho dinero. Comer fuera es un gasto increible de dinero y de salud, hace dos años decidi que iba a cocinar y llevar mi comida y no solo uno salva los pesos si no que come mas saludable.

He sentido cambios y visto personas perder su empleo pero no se hasta que punto es crisis u oportunismo de las empresas para justificar despidos para mantener o incrementar margenes de ganancia.... un tema oscuro la verdad

juan.pablo dijo...

De acuerdo. La crisis es buena para la salud y el bolsillo si uno lo sabe canalizar de forma inteligente.

Mario dijo...

Sin que se me acuse de eclecticismo, considero que muchos de los que han comentado tienen cierto grado de razón, es decir, si bien es cierto que la crisis es una realidad, también es cierto que muchas empresas la han usado de excusa para cometer atropellos a los trabajadores. Y de los consejos del burro, ni que hablar, es hora de que nos atengamos a lo verdaderamente necesario, nunca está de más "zocar un poco la faja"...
Eso, en mi opinión, saludos...

El Compilla dijo...

Ningun economista te puede vomitar por dar consejos sobre finanzas personales, y quien lo haga pues será algún efimero figurin del canal de los pilares.

Y bueno crisis es el producto de que una serie de indicadores no estén al nivel que regularmente se considerarían normales, pecado capital sería ver esta parte como un resumen de 45 segundos diarios.

Saludos

Alvaro dijo...

Lo que importa es como respondemos frente al problema. Hay que hacerlo sabiamente, y sobre todo no desesperarse de forma innecesaria.

Saludos,

el burro dijo...

Es interesante que hay crisis, sin embargo combustibles mas baratos (entre comillas) ofertas por todo lado, que carros nuevos con buen precio, materiales de constru bajan etc etc.

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Y tambien es interesante ver los Centros Comerciales atestados de gente comprando, ver los centros de comida rapida a reventar.... y dicen que hay crisis!!

El Tribuno dijo...

No me queda la menor duda de que todos ustedes viven bien, no viven la crisis y además se informan poco de lo que sucede en el mundo, así como conocen muy poco de la realidad económica del país.
Estamos viviendo la segunda peor crisis en importancia desde la gran depresión de 1929, lo triste es que ustedes se rehusen a aceptarlo.
No es una crisis mental, es un remezón desde lo más profundo de los cimientos económicos de esta civilización. Es una realidad mundial.
Por lo visto la mayoría de ustedes es menor de 25 años, es la generación post crisis de los ochenta. Pues bienvenidos a la gran crisis económica del siglo XXI (real, no mental).

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Bueno yo tengo varios hábitos algo viejos que me han servido ahora para ahorrar y los que antes me criticaban ahora lo hacen.

Por ejemplo siempre que he tenido algún dinero adicional me voy de compras, y lleno la alacena de cosas, en primer lugar porque sé que pronto subirán los precios y en segundo lugar soy como la ardilla, vivo guardando par épocas de escases.

El año pasado a principios de enero empecé hacerlo de una manera más intensa, ya que en años anteriores lo he hecho. Por cierto esto lo aprendí de una vecina.

Siempre he desconecto todo, lavadora, microondas, equipo de sonido, TV, lámparas, todo lo que no se va a usar esta desconectado, ya que hay consumo fantasma, pues antes me criticaban por eso, pero como Telenoticias dio consejos sobre ese tema, pues ahora los compas si lo hacen, lo que son los medios de comunicación, cran opinión, ni modo.

Tengo el habito de ir a la feria del agricultor hacer compras, me voy trotando con el perro desde mi casa, en primer lugar porque es sano y en segundo lugar cambio de rutina y pierdo estrés y conozco mucha gente en la feria con la cual socializo, aunque a veces no saben mi nombre jaja, me dicen Lucas, porque así se llama mi Cocker y vivo pelando con el perrillo por toda la feria, imagínese.

Pues sabes tengo un amigo que me vende películas, pero solo las que están digitalizadas, al mae se la juega, son casi perfectas, pero es para mí consumo personal, no las comercializo jaja (curándome en salud)

Con el teléfono celular siempre he tenido el habito de usarlo estrictamente par lo necesario, no lo uso para hacer llamadas largas, solo lo uso para cuestiones casi de negocios.

La ropa siempre la he cuidado, uso jabones y suavizantes de muy alta calidad, son hasta biodegradables, imagínese que esa agua de la lavadora se la puedo echar a las plantas y sácate y no les pasa nada, así cuido la ropa, además que cuido mucho todo lo mío, me duran años, el problema es que pasen de moda, pero como la moda es cíclica, cuando vuelve alguna prenda de nuevo, pues la saco y ando al día.
Yo es que soy muy casero casi no salgo a restaurantes y cines, la paso en casa, tengo de hobbies la cocina, así que me pulo en ella y hago algo gourmet, además me gusta más ir a visitar a mis amistades a sus casas y ahí compartir.

Bueno como he dicho en mis post, la crisis llego para quedarse largo rato, así que hay que ser cuidadoso, por cierto hace años elimine todas mis tarjetas de crédito, no tengo ni una sola deuda, y ahora uso mi tarjeta de débito internacional, si viajo o ando fuera de nuestras pequeñas fronteras, solo puedo gastar lo que verdaderamente tengo, así que me la he jugado.
Saludos

Amorexia dijo...

Burro no me diga que se va a poner a hacer su conta usted mismo por que me aguevas! jajajajaja

el burro dijo...

Tribuno : se equivoca respecto a la edad, yo tengo 31 años. No he negado la existencia de la crisis y sigo sosteniendo que es mental. Que en otros paises acostumbrados a los excesos ha pegado mas, que la cantidad de despidos es gigante a nivel mundial, pues es cierto, sin embargo yo creo que aca, ese tipo de crisis la hemos tenido siempre. No es cuestion de edad, evidentemente entre mas "viejo" pues uno recuerda mas cosas, sin embargo, no se puede desacreditar una opinion o descartarla por ese asunto.

Hace rato vienen con esa hablada de que es la mas seria crisis despues de no se que cosas y mae, no lo digo yo, es evidente, aca las varas siguen igual que siempre.

El Tribuno dijo...

Siguen igual para usted, mi estimado amigo, pero no para todos. Ya está pronto el momento para ver los efectos con más crudeza.
Indudablemente, los que no los han visto, es porque tienen una capacidad económica suficiente para defenderse de eso. Los mismos que llenan los centros comerciales y los bares igual que siempre.
Más allá de eso, algunos no tienen trabajo y su situación empeora a medida que las opciones laborales no surgen. Esas son las víctimas de la crisis, no son inventados, no es una creación mental, es gente de carne y hueso con grandes preocupaciones sobre su futuro.

Anónimo dijo...

La parte mental de la crisis está únicamente en como la enfrentamos, como bien el burro dijo hay que ser mas creativos y ampliar las formas en las que nos ganamos la vida. Pero de eso a decir que el desempleo que estamos viviendo es mental es una gran aberración, eso que dice Heydi de que es la excusa de los empresarios para despedir gente no puede estar mas alejado de la realidad, los que tenemos una carrera universitaria, manejamos la nueva tecnologia, tenemos una gran ventaja y talvez no no veamos tan afectados. Es cierto que al día de hoy no nos ha golpeado la crisis como ha golpeado a otros paises pero está empezando a golpear, si las tasas siguen subiendo señor Burro quiero verlo decir que puede seguir pagando el crédito y manteniendo su mismo estilo de vida y que la crisis es mental

el burro dijo...

anonimo, pero las tasas han subido, y yo mismo estoy haciendo esfuerzos para hacerles frente, no se a que estilo de vida se refiere caballero, pero en fin respetable opinion.

Anónimo dijo...

Bueno burro, entonces la crisis no es tan metal y a su forma ud ya la está sintiendo. Sumele a lo que ya dije que las tasas siguen subiendo y que la compañia para la que ud trabaja que tambien tiene créditos para poder hacer los proyectos le dice tenemos que recortar gastos por que no nos estan comprando y la plata no alcanza para pagar todo lo que hay que pagar, entonces le dicen a ud, no le vamos a aumentar el salario ( y no digamos q le dicen que lo van a despedir o que le rebajan el salario ) y ud ya recortó todo lo que podía recortar y cada día tiene que pagarle mas al banco, que hace? bueno eso ya le está pasando a mucha mucha mucha gente en este país, ellos no tienen una percepción de crisis la están viviendo, q a ud no lo haya golpeado tan fuertemente no significa que no exista, es como decir que por que a ud no le han robado la seguridad en el país esta en su mejor momento

el burro dijo...

anonimo : total mente de acuerdo mae,y en ese escenario, creame mae, que de hambre no me muero. Y se que algunos compatriotas tampoco, creo, fervientemente que en la actitud hay algo clave.
Si me hechan, obvio que no voy a comer actitud, pero bueno, de la crisis debe salir algo bueno. No quiero calificarme en un sub mundo, pero mae, tampoco es mi culpa ser soltero, tener pocas deudas y y gastar el dinero mas o menos bien. Yo conozco gente que tiene mas deudas que mi familia juntas, le debe a goyo, a BNCR, a rapicredito y la mierda de todo.

No se si es jalarle el rabo a la ternera, pero aparte de las ya conocidas que otras empresas estan volando gente?

Anónimo dijo...

Los despidos, van más allá de lo que sale en la prensa, las empresas que venden materiales de construcción han despedido ya a mas de 300 personas, mas empresas del sector financiero lo han hecho, Intel también esta en esas, en el sector publico tengo entendido que si bien no se va a despedir mas gente por la falta de ingresos se va a tratar de contratar a más personal, y si el consumo se sigue restringiendo, las importaciones siguen bajando, las exportaciones también, pues cada vez van a ser mas.
Con las deudas estoy totalmente de acuerdo, la gente suele gastar mucho mas de lo que tiene, evidentemente es uno de los grandes problemas que genera el consumismo

Anónimo dijo...

Estoy muy triste despues de 10 años de laborar con la misma empresa me despidieron.Siempre calificaron bien mi rendimiento como tecnico en mantenimientro industrial.la labor de tres personas ahora la hace una sola.
soy casado tengo tres niños y las prestaciones no me alcazaran para mucho tiempo.
en mi caso la crisis es una realidad.

preocupado

Jose dijo...

Crisis del capitalismo sin reglas morales (nota I de IV)

El conflicto económico mundial que estamos atravesando tiene un gran componente moral que debe hacernos meditar.

Hace apenas seis meses, y de manera inesperada, irrumpió la crisis mundial. Pero es preciso refrescar la memoria recordando que, pocas semanas antes de su aparición, los grandes institutos de investigaciones, las más poderosas autoridades mundiales y los más sagaces economistas hablaban de un crecimiento sustentable, a escala global y con las velas desplegadas.

¿Dónde están ahora los gobernantes que se jactaban de dirigir un crecimiento a tasas chinas? Aquellos petulantes, que ignoraban que el aumento del PIB se producía por una exacerbación del consumo, apalancado por precios internacionales en continuo crecimiento y una inflación reprimida mediante índices falsos.

Ahora, esos mismos infatuados utilizan el derrumbe global como argumento para justificar su fracaso alegando el desastre ajeno.

La crisis mundial, no deja de tener un gran componente moral que debe hacernos meditar. Es bien cierto que Argentina tiene su propia crisis derivada de la avidez sin límites de sus gobernantes y la ignorancia intelectual con que eluden los problemas hasta que estallan. Pero el estado de colapso universal requiere reflexiones más profundas.

Sólo el ser humano provoca las crisis

En la naturaleza no hay crisis. Pueden ocurrir catástrofes o cataclismos. En cambio, las crisis son productos de la acción humana y provocan múltiples trastornos en la vida de las personas, de las empresas y los países.

Generalmente, hay tres causas principales de las crisis.

• Cambio de expectativas en un número influyente de personas, que inciden en el clima social de un pueblo.

• Malas decisiones adoptadas por los gobernantes que conducen el país, como consecuencia de la miopía política, sectarismo o prioridad de fines egoístas.

• Violación de las reglas de conducta que preservan el orden social, tanto por agitadores organizados, como por autoridades que declinan su deber de promover el bien común.

Crisis generadas y controladas

En nuestra historia reciente tenemos ejemplos de crisis generadas por cambios de expectativas, malas decisiones y reglas erróneas. Se trata de los famosos planes de estabilidad adoptados después de la hiperinflación de Raúl Alfonsín.

El gobierno peronista de Carlos Menem había prometido el shock del “salariazo y la productividad” basándose en el Plan Bunge & Born, que fue un fiasco y duró un instante como su ministro Miguel Angel Roig. Inmediatamente después, en diciembre de 1989, Néstor Rapanelli ensayó el plan Bonex, que confiscó los depósitos de plazo fijo y agravó la situación.

Durante 1990 se lanzaron varios planes que también fracasaron: Erman I, Erman II y Erman III. La hiperinflación resurgió con fuerza y desestabilizó a Carlos Menem, quien tuvo que ocultarse para escapar del descrédito popular. Cada fin de semana se recluía en distintos monasterios, acompañado por el ministro Gustavo Béliz, quien posteriormente fue también ministro de justicia de Néstor Kirchner.

Hasta que se lanzó el plan Erman IV en junio 1990, no pudo frenarse la hiperinflación menemista. Conviene recordar en qué consistía:
• Paralización de contrataciones y licitaciones de obras públicas.
• Eliminación de las retenciones agrícolas y los reintegros a exportaciones.
• Suspensión de los Regímenes de Promoción Industrial.
• Supresión de Secretarías, Subsecretarias y Direcciones Nacionales.

Apenas empezaron a cumplirse estas disposiciones, las expectativas cambiaron de inmediato. Pese a la baja de precios internacionales, las exportaciones agrícolas crecieron 34 %, las importaciones se redujeron a un tercio y la balanza comercial de 1990 alcanzó el mayor superávit de la historia argentina.

Lecciones de la experiencia

La experiencia argentina demuestra que cinco anuncios sucesivos fracasaron hasta que un sexto plan despertó la confianza. La población creyó en las medidas cuando comprobó que se ponían en práctica.

Allí aprendimos “que las crisis no se resuelven manteniendo las reglas que las provocan” y que para salir de las mismas no son suficientes los anuncios sino el cumplimiento de dos clases de reglas:
• Reglas de disciplina que sancionan a quien actúa mal.
• Reglas de confianza que permiten restaurarla, alejando el recelo.

Como dice James McGill Buchanan, premio Nobel de Economía 1986: “En la vida social y económica necesitamos reglas morales porque sin ellas la vida sería salvaje, solitaria, miserable y muy corta. Estas reglas definen los espacios privados dentro de los cuales cada uno de nosotros puede llevar a cabo sus actividades con seguridad y sin temores”.

No importa que las reglas sean impuestas por el Estado o el resultado de la auto-regulación de los propios interesados. Lo importante es que las reglas sean adecuadas, conformes a un orden moral, efectivas, tomadas a tiempo y sancionado su incumplimiento.

Escenario financiero global

Lo mismo sucede hoy en el campo financiero mundial. Las medidas de salvataje del gobierno americano y de los países de la Unión Europea no consiguen despertar confianza en sus poblaciones, eufemísticamente designadas como “los mercados” y sin esa confianza es imposible retornar a la normalidad.

La percepción universal de los inversores y ahorristas es que se ha producido una gigantesca estafa a escala planetaria y que las políticas adoptadas no van encaminadas a impedir su repetición, sino que tratan de salvar a los banqueros responsables de la crisis e incluso a garantizarles un “paracaídas dorado” como premio por su delictuosa gestión. La frivolidad de esos individuos y su falta de arrepentimiento por la gravedad de los hechos cometidos, unida a la insensibilidad de no pedir humildemente perdón, indisponen a los mercados en contra de las medidas que los gobiernos pródigos toman con dinero ajeno.

La indignada visión que millones de personas tienen sobre esos acontecimientos, explica las expectativas pesimistas instaladas en el mundo y que nadie tenga confianza sobre la solución del problema.

Para ello es preciso conocer cómo se salió de otra gran crisis también terrible, la crisis financiera mundial de 1929.

Cómo se salio de la crisis mundial de 1929

La crisis financiera mundial de 1929, también se inició con el crack de la bolsa en Wall Street un jueves negro del 24 octubre. Produjo sus siniestros efectos durante diez años y se extendió por todo el mundo esparciendo miseria, hambre, desocupación y generando la devastadora IIª guerra mundial.

Desde 1929 hasta fines de 1933 fueron infructuosas todas las medidas de salvataje dispuestas por el presidente Herbert Hoover y la Reserva Federal de EE.UU.

Pero en junio de ese último año se adoptó una decisión que fue la piedra fundamental para salir de la crisis. Se trata de la Glass-Steagall Act una ley que permitió a Franklin D. Roosevelt poner orden en las finanzas y desarrollar un ambicioso programa de obras públicas.

Pocos años después, la inminencia de la guerra hizo cambiar el panorama imponiendo a la población americana una enorme restricción al consumo para hacer posible el empleo de los recursos en el armamentismo americano. Todo esto fue posible gracias a la disciplina bancaria establecida por la Glass-Steagall Act.

Fueron estas duras reglas financieras más que la filosofía keynesiana del gasto público deficitario, las que permitieron a Roosevelt salir airoso de la pavorosa crisis de 1929.

La ley Glass-Steagall de 1933

Esta ley fue redactada por Carter Glass, ex secretario del Tesoro y fundador del Sistema de la Reserva Federal y por el senador Henry Bascom Steagall, estableciendo una clara diferenciación entre bancos comerciales:
• Bancos de ciudad, como el City Bank of New York o el Bank of Boston
• Bancos estaduales, como el Wells Fargo Bank
• Bancos nacionales, como el Bank of America y el Chase National Bank

Para que ningún banco grande pudiera dominar a los pequeños, se les aplicó la ley Sherman Act de antimonopolio, prohibiendo terminantemente las fusiones o adquisiciones de bancos.

Además, los bancos comerciales tuvieron que someterse a rígidos criterios éticos, prohibiéndoles realizar las siguientes operaciones:
a) Asociarse con compañías financieras propias o ajenas,
b) Integrar directorios de sociedades comerciales,
c) Administrar fondos de pensiones o inversiones,
d) Tener ingresos de operaciones bursátiles superiores al 18 %,
e) Participar en negocios de seguros y tarjetas de crédito.

Esta ley, que tuvo una vigencia de casi 70 años, permitiendo que el sistema bancario americano fuese uno de los más sólidos y solventes del mundo.

Grupos demócratas de presión política

Está comprobado que el ser humano no persevera en el esfuerzo. Desde enero 1993 a 2001 ocupó la presidencia de EE.UU. el demócrata Bill Clinton, que era partidario del intervencionismo estatal y de la gestión pública de instituciones económicas. Como la mayoría inicial del Congreso era republicana no pudo sancionar sus dos grandes proyectos “estatizar el seguro de salud” y el “plan de viviendas a cargo del Estado”.

Sin embargo, los grupos de presión demócratas, exigieron que el principio de igualdad se impusiera por sobre cualquier otro criterio económico conservador. Bill Clinton decidió adoptar una política económica que facilitara el consumo, secundado por la Reserva Federal durante la dirección de Alan Greenspan (1987-2006).

Adoptó medidas que obligaban a otorgar hipotecas a la población afroamericana, chicana e indocumentada, sin recursos para pagarlas. Era una forma de llevar a la práctica el “American dream” que garantizaría la igualdad social y la distribución del ingreso. Por eso Bill Clinton fue proclamado como “el primer presidente negro de los EE.UU.”.

Jose dijo...

Las reglas progresistas incuban la crisis (nota II de IV)

El colapso económico que desde los EE.UU. se derramó sobre el mundo tiene su génesis en una serie de leyes permisivas.

En un artículo anterior planteábamos una serie de reflexiones sobre la crisis del capitalismo sin reglas morales. Ahora examinaremos las reglas permisivas que gestaron esta terrible crisis mundial.

Gramm-Leach-Bliley Act (1999)

Como consecuencia de una política progresista, que prometía la distribución igualitaria de la riqueza, el parlamento americano ahora con mayoría demócrata, sancionó la ley Gramm-Leach-Bliley en noviembre de 1999, que derogó la severa norma que había hecho sólido y solvente al sistema bancario americano durante 70 años.

Esta nueva ley autorizó a los bancos comerciales a convertirse en “industria financiera” para ofrecer diversos “productos financieros”. También permitió a las Sociedades de Bolsa y a las firmas de corredores de Wall Street transformarse en Banca de inversión. De este modo, Goldman Sachs, Merrill Lynch, Salomon brothers, Smith-Barney, Lehman Brothers y Morgan Stanley, se convirtieron en gestores responsables de incubar la crisis financiera mundial que estalló a mediados de septiembre 2008.

Al disolverse la disciplina bancaria, los bancos comerciales comenzaron a participar en negocios de seguros, organizaron fondos de pensiones, desde sus salones vendían automóviles y artículos del hogar, crearon sus propias tarjetas de crédito y actuaron en inversiones especulativas, solos o asociados con la Banca de inversión. Los casos paradigmáticos de esta codiciosa política bancaria fueron el Citigroup y el Wachovia Bank, ambos a punto de quebrar.

Simultáneamente se permitió una oleada de fusiones y adquisiciones, y se dio piedra libre para que la banca de inversión ofreciera derivados financieros, apalancados en astronómicos múltiplos de su propio capital. Cuantas más emisiones de bonos, mayores utilidades y mayores fortunas ingresaban en el bolsillo de banqueros insaciables.

El negocio de los bancos dejó de ser la solidez y la solvencia, para pasar a ser la expansión, la multiplicación de negocios y las oportunidades lucrativas.

La securitización y la paquetización

Este cambio regulatorio de amplia permisividad, fue alimentado por la expansión monetaria que Alan Greenspan provocaba con sus constantes bajas de tasas de interés. La Reserva Federal se enroló en una política destinada a promover nichos especulativos que sirvieran como warehouses -depósitos contenedores- del exceso de fondos creados por ella misma.

Así, Alan Greenspan podía impedir que la creación de dinero destinado a financiar el déficit del gobierno y las aventuras bélicas como la Guerra de Irak, provocaran inflación en los artículos de consumo diario, los bienes intermedios y la producción industrial. La nueva y abundante masa de dinero se canalizaba hacia mercados especulativos -como las hipotecas subprime- permitiendo detener el flujo hacia aquellos mercados que constituían el corazón de la canasta del consumidor final. Pero, finalmente se produjo un ingreso arrollador en los mercados de commodities y los precios se dispararon, beneficiando al petróleo, la soja, el cobre y todos los granos.

De este modo, surgieron distintas burbujas financieras, convalidadas por atractivas figuras jurídicas, que crearon el ropaje para convertir los activos fijos en activos transmisibles por la simple entrega.

El argumento no dejaba de ser interesante. Se trataba de movilizar lo que de por sí estaba inmovilizado, convirtiendo en bienes circulantes a inmuebles y equipos de producción.

Allí aparece ese engendro jurídico denominado “securitización” que dio lugar a la multiplicación de papeles negociables y la atomización de garantías por todo el mundo. La “securitización” prohijó la aparición de los famosos activos tóxicos, creándose títulos de propiedad súper abstractos. Se emitía un documento legal sobre un activo fijo, al cual se agrega otro instrumento legal -como la hipoteca- que cargaba a su vez con el valor de otro activo. Ambos papeles se “paquetizaban” y se añadían a otros documentos securitizados. Luego, se mezclaban, se dividían, subdividían y repartían en infinitos paquetes de innumerables hedge funds. Dentro de un mismo paquete -que solía recibir la calificación de notas doble A o triple A- se formaban los famosos “derivados financieros” o “bonos estructurados”.

Actualmente, nadie sabe dónde están estos papeles, cuáles son, qué garantías tienen, cuánto valen, ni quién los posee. Sólo se conocen los nombres rimbombantes de ciertos Fondos bautizados para despertar el interés de inversores codiciosos en países donde había excedentes de fondos.

Con este proceso de “securitización”, la Banca de inversión consiguió apalancar infinitas veces su propio capital. De ese modo crecían exponencialmente los negocios sobre los cuales sus directivos cobraban fabulosos “bonus anuales” y recibían “opciones de compra de acciones” para casos de retiro, que en la jerga financiera americana se denominaban “golden parachutes”.

En dos años, Henry Paulson, anterior secretario del Tesoro americano, encargado de administrar el salvataje, había cobrado precisamente u$s 111 millones de Goldman Sachs, uno de los bancos que debían ser salvados por él mismo.

Idénticos procedimientos se aplicaron imprudentemente sobre un elevado número de hipotecas de pésima calidad, que fueron extendiéndose como mancha de aceite por todo el mundo.

Community Reinvestment Act (1995)

Un eslabón fatal del intervencionismo estatal en el gobierno demócrata de Bill Clinton, fue la ley Community Reinvestment Act (CRA) destinada a facilitar el otorgamiento de créditos a la población de origen afroamericano, residentes indocumentados y desocupados.

Dicha ley federal obligó a los bancos y sociedades mutuales de ahorro a conceder un cupo de créditos a grupo sociales marginales, aún cuando no ofrecieran garantías de repago.

Comenzaron a lanzarse planes de hipotecas de 2º y 3º grado sobre una misma propiedad a medida que el precio de mercado aumentaba el valor de la misma. Las hipotecas sub-prime permitían cumplir con las obligaciones legales de cupos para esos marginados sociales.

Los casos de insolvencias se cubrían mediante la “paquetizaciòn” de los “derivados financieros” porque permitía envolverlos con productos de mayor calidad. En materia financiera se implantó el criterio político de las listas sábanas donde un personaje muy atractivo, a la cabeza de la lista, arrastra a un grupo de impresentables que le siguen.

Esa y no otra fue la razón de la enorme popularidad de Bill Clinton entre los electores de raza africana e indocumentados. Casi el 80 % de la población americana pudo tener una vivienda propia, hipotecada a largo plazo, por encima de sus posibilidades de amortización.

Hud’s Regulation of Government Sponsored Enterprises (1995-2001)

El ultimo eslabón en esta cadena de intervenciones fue la Hud’s Regulation of Government Sponsored Enterprises (GSeS) establecida también por el gobierno de Bill Clinton entre 1995 y 2001.

Los bancos y las entidades financieras al darse cuenta del riesgo que corrían por aplicación de la anterior norma legal, reclamaron garantías e impunidad penal frente a reclamos de potenciales inversores.

Entonces, el gobierno demócrata decidió ofrecer garantía estatal a todas las hipotecas sub-prime de empresas constructoras dedicadas a emprendimientos inmobiliarios de magnitud. El patrocinio estatal se hizo mediante las Hud’s Regulation of Government Sponsored Enterprises (GSeS) que garantizaban los activos tóxicos a través de dos gigantescas empresas privadas amparadas por el Estado: Fannie Mae (que al momento de su quiebra presentaba activos de hipotecas sub-prime por u$s 882,5 mil millones) y Freddie Mac (quien tenía hipotecas similares por u$s 794,3 mil millones). En total 1,7 trillones de dólares (u$s 1.700.000.000.000).

Adviértase la magnitud de tales activos, equivalentes a 2,5 veces el monto del salvataje que el Congreso otorgó al presidente George W.Bush. Con esta garantía, los emisores de bonos especulativos, pudieron ofrecer alegremente créditos a quienes quisieran comprar viviendas cualquier fuese la disparidad entre sus ingresos y el costo de los inmuebles. EE. UU. disfrutó de una verdadera orgía de endeudamiento.

Como puede verse, la génesis de la crisis financiera mundial no fue tanto una consecuencia del “Consenso de Washington” ni de los principios liberales sino de la formulación de pésimas reglas progresistas que dieron luz verde a cuanto negociado imprudente podía llevarse a cabo. Es cierto que este proceso, gestado en el seno del partido demócrata durante la presidencia de Bill Clinton, permitió que cualquier ciudadano americano pudiese tener vivienda propia por encima de sus posibilidades, pero embarcó al mundo entero en una crisis que no tiene precedentes, cuando esos deudores no pudieron pagar sus cuentas.

En el proceso de salvataje desarrollado en EE.UU. y la Unión Europea nadie hasta ahora ha podido ver una sola medida para poner punto final a este disparatado intervencionismo estatal, que sigue latente y reforzado con el nuevo gobierno demócrata de Barack Obama.

Por el contrario los esfuerzos de los gobiernos se concentraron en mantener intacto el sistema que ocasionó la enorme crisis mundial e incluso premiando a sus actores responsables.

Al igual que en 1929, hasta que no aparezcan severas reglas de confianza y disciplina para poner en caja la actividad bancaria, no será posible restaurar la confianza pública. Esas severas reglas no son otra cosa más que la formulación en términos económicos y financieros de las viejas reglas morales que encausaban la conducta de los seres humanos dentro de carriles del bien común, el respeto a la propiedad privada, la vida austera, el cumplimiento de la palabra empeñada y la responsabilidad personal frente a las decisiones individuales.

Jose dijo...

El mundo se encamina a una gran depresión (nota III de IV)

Las mejores recetas contra la crisis económica no resultan exitosas porque no logran reconstruir el valor moral que subyace en este temblor financiero global: la confianza.

En un artículo anterior examinamos las reglas progresistas que gestaron la crisis mundial. Ahora reflexionaremos sobre el proceso que empuja al mundo hacia una gran depresión.

La confianza no es una variable económica

La crisis financiera global se ha convertido en un tembladeral y las mejores recetas sucumben porque chocan contra la desconfianza de quienes han sido estafados. Los grandes bancos tampoco confían entre sí y se resisten a operar entre ellos. Con lo cual, la circulación del dinero y el crédito se encuentra bloqueada.

La confianza y la desconfianza no son variables económicas, sino categorías morales. Son juicios de valor personales, muy sutiles. Dependen de la conducta que los demás demostraron en el pasado y del recelo que se pueda tener sobre su comportamiento futuro.

En los mercados mundiales, la confianza está herida por tres motivos:

1º. Los responsables de la bancarrota mundial en lugar de ser sancionados han sido premiados con suculentas gratificaciones. Uno de los ejemplos es el salvataje de la aseguradora AIG por u$s 180 mil millones. Sus directivos se apresuraron a cobrar u$s 165 millones en bonus extras pese a su delictuosa gestión.

2º. No hay ninguna certeza sobre la tangibilidad de los certificados financieros. No representan nada, nadie los garantiza y no hay registros en ningún lado.

3º. Los gobiernos de EE.UU. y Europa no se animan a dictar reglas de disciplina que inspiren confianza. Mantienen las mismas reglas financieras que provocaron el colapso y no castigan a los responsables. Por lo cual, todo lo que ocurrió podría volver a suceder en cualquier momento.

Tremenda magnitud de la crisis

El Bank for International Settlements de Basilea (BIS, Banco de Pagos Internacionales) ha calculado que el valor nominal de los activos tóxicos asciende a u$s 600 trillones según lo manifiesta el excelente economista peruano Hernando de Soto en la revista “Enlace Nacional”, Perú, 12 de enero de 2009.

Estos activos envenenados se originaron por la securitización al crearse títulos de propiedad súper abstractos. Durante años los bancos de inversión, emitieron documentos legales sobre activos, al cual agregaban otros instrumentos legal -como las hipotecas- que cargaban a su vez, el valor de otro activo. Ambos papeles se empaquetaban y añadían a otros documentos securitizados. Luego, se subdividían, re-subdividían y repartían en infinitos paquetes de los hedge funds. Hoy, nadie sabe dónde están, cuáles son, cuánto valen, qué garantía los cubre, ni quiénes los poseen. Entonces se justifica la desconfianza sobre títulos de propiedad abstractos que nadie, nunca y en ningún lugar ha registrado. Se trata de un fraude o de una falsa promesa, que para el caso es lo mismo.

Para tener idea de esta magnitud el propio BIS señala que el PIB del mundo entero suma un poco menos de u$s 60 trillones. Los papeles envenenados son diez veces más grandes que todo el PIB universal.

Pavorosa destrucción de moneda

Cuando el 15 de septiembre 2008 se desató la crisis, con la quiebra de Lehman brothers -el cuarto banco más importante de Estados Unidos- el valor de la liquidez disponible comparada con la posición actual indica una pavorosa destrucción de riqueza monetaria.

TÍTULOS MONETARIOS
U$S Septiembre 2008

Septiembre 2008

Febrero 2009

• Derivados financieros
• Hipotecas subprime
• Bonos Bernard Madoff
• Bonos Stanford Bank

601,1
trillones de U$S

716

0

• Certific. money-market
• Bonos a corto plazo

12,5
trillones de U$S

15

11,2

• Billetes U$S
• Circulantes

837,6
mil millones de U$S

1

1,8
Fuente: Bank for International Settlements, Basilea, 2009.


Adviértase que los activos tóxicos, en setiembre 2008 equivalían a 716 veces la masa global de billetes dólares circulantes. En febrero 2009 valen cero dólares (u$s 0) porque ninguna firma de auditores locales o internacionales -en su sano juicio- se animarían a valuar estos activos con otro valor que cero. En cambio la cantidad de billetes dólares circulantes ha crecido 1,8 veces de u$s 837,6 mil millones a u$s 1.507,7 mil millones por las emisiones de salvatajes hechas por los gobiernos de George W.Bush y Barack Obama. Por el contrario, la proporción de depósitos a plazo, ha descendido de 15 a 11,2 veces como consecuencia de la desconfianza de los ahorristas y la caída en la velocidad de circulación del dólar. Los ciudadanos vuelven a ahorrar sin confiar en los bancos, atesoran billetes y no se endeudan. Una cuantiosa masa de moneda se ha desintegrado como si fuera una fisión nuclear. La suma dineraria evaporada es tan enorme que no alcanzan las imprentas del mundo entero para reemplazarla por billetes, trabajando durante varios años seguidos. Este es el corazón de la crisis.

Barack Obama no encuentra la vuelta

Tanto Henry Paulson, secretario del Tesoro de George W.Bush, como Timothy Geithner, nuevo secretario de Barack Obama, no encuentran la vuelta para el salvataje de grandes bancos, las contaminadas Fannie-Mae y Freddie-Mac y la imprudente aseguradora AIG. La razón es la siguiente.

Ambos bosquejaron un programa TARP (Troubled Assets Relief Program) destinados a comprar a los bancos los papeles tóxicos para retirarlos del mercado. Pero a los pocos días cambiaron el plan por la idea de recapitalizar 3 o 4 grandes bancos y salvar 2 o 3 grandes industrias. Eso ocurrió porque nadie sabía dónde están escondidos los activos tóxicos.

Por primera vez en la historia del capitalismo, los papeles que representan una propiedad privada no están registrados en ningún lugar, no se sabe qué representan, se ignora qué activos integran y en qué bancos o entidades financieras están contabilizados.

El mal sólo se puede corregir cuando estos papeles tóxicos se rescaten y destruyan. Por eso existe una poderosa corriente de opinión en EE.UU. que piensa que los grandes bancos poseedores de tales activos envenenados deben caer en bancarrota. Si ello no ocurre, lo más probable es que la situación corra hacia una depresión donde la economía quedará estancada por muchísimos años. El Banco de Inglaterra estima que esta situación volátil podría durar 5 años.

Circunstancias que causan indignación

La estrategia desplegada por Barack Obama está contagiada por la presión lobbista de núcleos del Partido Demócrata. Algunos de sus colaboradores fueron los mismos personajes que -en el gobierno de Clinton- crearon las condiciones legales de este tembladeral.

Pero las medidas que más indignan a los mercados son las siguientes:

1º sólo salvan a grandes bancos que no fueron los de mejor desempeño, premiando a los responsables del fracaso. Por eso al proceso lo llaman “vulture capitalism” (capitalismo buitre)

2º no se hace pagar el pato a los imprudentes que se metieron en deudas hipotecarias que no podían pagar, con lo cual la crisis de insolvencia se ha convertido en “meltdown” (depresión).

3º imbuido de un fatuo fuego keynesiano, el gobierno norteamericano ha sancionado un fenomenal déficit que supera el 12 % del PIB y llevado el gasto público al paroxismo. A ciencia cierta, nadie sabe quién va a pagar la cuenta. El endeudamiento gubernamental de EE.UU. llega al tope. China ha pedido garantías de mantenimiento del valor en los bonos del Tesoro. Se han caído los ahorros del Estado y el gobierno ya no tienen margen adicional para financiar nada. De manera, que la política de Barack Obama está incubando para los próximos años, una burbuja de bonos del Tesoro y una feroz inflación con recesión. Entonces será la caída del dólar, pero hoy nadie está en condiciones de saber cuándo ocurrirá este nuevo colapso, fruto de la avaricia y la torpeza humana.

La reforma del sistema capitalista

Con respecto a la supuesta muerte del capitalismo, ello no pasa de ser un “wishful thinking” (sueño) de los enemigos de la propiedad privada y la libre iniciativa. En el mundo entero, nadie sensato propone una forma de planificación central como la de la ex Unión Soviética, ni una economía dirigida como la del nacionalsocialismo del III Reich, ni una estatización de la actividad económica como ocurrió en la Inglaterra laborista de postguerra (1945-1955).

Equivocadas o no, las medidas tienden a fortalecer el sistema capitalista, respaldando las empresas, sin sustituirlas por empresas públicas.

Lo que sí comienza a pensarse es que el capitalismo debe estar sujeto a reglas de rígido cumplimiento y que el mundo económico tiene que volver a aceptar que el sistema capitalista necesita desenvolverse dentro de un marco moral, porque sólo con esta base la propiedad privada y la libre iniciativa pueden adquirir un alto valor social.

Sin embargo, las gigantescas organizaciones públicas o privadas, el culto de lo colosal que practican los gobiernos, los grandes conglomerados económicos y la ingeniería financiera ideada para concentrar recursos y manipularlos políticamente, constituyen todos ellos el enemigo nº 1 de la propiedad privada.

Acerca de esta idolatría por lo masivo y gigantesco, sin parangón en la historia mundial, vale la pena releer las ideas de uno de los más ingeniosos pensadores del siglo XX, el británico Gilbert K. Chesterton. Decía el célebre escritor: “La diferencia ideológica actual -y la de todos los siglos- no ha sido entre capitalismo y socialismo, sino entre lo grande y lo pequeño. Grandes son los gobiernos, grandes son las empresas públicas, grandes son los bancos internacionales y grandes las corporaciones hiper-apalancadas. Pequeños son los trabajadores por cuenta propia, pequeñas son las familias, pequeñas son las explotaciones agrícolas personales y pequeñas son las empresas atendidas por sus dueños. Entonces ¿qué más me da que todas las tierras del Condado sean propiedad del Estado o sean propiedad de un monopolio dirigido por el duque de Wellington?”.

El mundo financiero ha olvidado por completo que, para que exista un mercado de competencia perfecta, quienes en él operan deben ser muchas unidades de pequeño tamaño, tanto en la oferta como la demanda. El orden social de la libertad no puede crecer en un mundo de organizaciones gigantescas o de instituciones enormes, que sacrifican al individuo en aras de la eficiencia. Siempre, los criterios macro terminan sofocando las aspiraciones y esperanzas micro. El sistema capitalista es un sistema de propiedad privada de personas individuales, basado en reglas morales, que requiere:
a) Amplia difusión de la propiedad privada, registrada.
b) Seguridad jurídica en la posesión pacífica de los bienes. d) Respeto irrestricto a la palabra empeñada.

www.economiaparatodos.com.ar

MEGAPRIMO dijo...

Compitas el punto no es ahorrar, por que como buenos ticos que somos ese gran pilar de maravillosos consejos solo se van a quedar en el post... alguna que otra excepcion de uno mas que otro ahorra, sin embargo lo que ahorramos en algo, sencillamente despues lo gastamos en otra cosilla, pues ya teniamos platica ahorrada para gastarla, corrijanme si me equivoco...Ahora les dirè la verdad, mi verdad sobre la crisis que vivimos los de a pie (ahora ya somos mas, a que no eh) pues el asunto es que ahora la plata ya no nos alcanza para nada, por que???
MUY SENCILLA LA RESPUESTA: SABEN USTEDES CUANTO GANAN NUESTROS POLITICOS POR MES??? ahi esta la respuesta a todas nuestras desgracias financieras, cada uno de los politicos en tiquicia gana un considerable porcentaje super elevado comparandolo con el salario base y promedios... Que sube el Arroz, los combustibles, tranquilos los politicos solo elevan un poco mas los impuestos y sin que nadie lo note ellos mismos se aumentan el salario para sufragar ese injusto alto de los impuestos.... y bingo de donde sacan todo el dinero para sus elevados y sustanciosos salarios??? pues de todos todos todos nosotros que no tenemos arte ni parte en la politica, pero ese ya es otro tema... snif!!!
Salu2.

Anónimo dijo...

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