martes, agosto 10, 2010

Playing for change: Nosotros somos el cambio que necesitamos

Ernest Hemingway lo dijo una vez "El mundo es un buen lugar por el que vale la pena luchar". Ser parte del cambio es más que pararse en la línea y proclamarlo. Es tomar el destino en nuestras manos, y construir un futuro en el que nadie más quiere creer. Es decir: yo puedo hacer algo, y empezar a trabajar en ello. Trascender no es escribir nuestro nombre en los grandes libros de historia, sino dejar pequeñas notas personales en aquellos que nos han acompañado en la derrota y en la gloria.

Playing for change es una muestra de como esto puede ser posible. En marzo del 2005, el ingeniero de sonido y productor estadounidense Mark Johnson filmó y grabó al guitarrista y cantante estadounidense Roger Ridley (quien ya falleció) en las calles de Santa Mónica, California cantando la canción Stand By Me. Fue entonces cuando decidió añadir otros músicos a esta misma canción: viajó a Barcelona, donde grabó, entre otros, a Clarence Bekker, y luego a Sudáfrica, a la India, a Nepal, a Oriente Próximo y a Irlanda, donde añadiría a muchos otros intérpretes tanto a la grabación de la misma canción como a la grabación de otras canciones.

¿Su objetivo? Inspirar, conectar y llevar la paz al mundo a través de la música.
¿Lo lograron? Después de ver este vídeo, juzguen ustedes...


Siempre he creído que si con una palabra podemos llevar un mensaje de esperanza y aliento, a quien lo este necesitando, nuestra vida no habrá sido en vano. Ser parte del cambio no es tan difícil como pensamos. Es solo tener la voluntad de hacer algo. No importa lo pequeño que sea. Juntos podemos lograrlo.

Pablo Vargas, Conejito invitado
Autor del blog Rincóndeunescritor

3 comentarios:

Terox dijo...

Excelente iniciativa... la ignorancia es el principal mal en el mundo...

Diegol dijo...

La frase de Hemingway es excelente, y la historia muy emotiva.
En definitiva gran post, muy emotivo jej.
Y si todos debemos lograr hacer algo, por más pequeño que nos parezca.
Saludos.

Edwin dijo...

La música siempre canaliza lo mejor del ser humano. Aplaca a las bestias según los entendidos.

Ciertamente, este mundo necesita de vez en cuando aplacar ese instinto destructivo autoaprendido que hemos adquirido conforme han pasado las generaciones.

Yo aún creo en la bondad del corazón del hombre. Este tipo de iniciativas me lo confirman.

Excelente post Pablo! Ojalá sigamos viendo por acá tus aportes en los Conejitos.