domingo, octubre 19, 2008

Mafía en Limón: Sinatrab.


Es inaceptable que un grupo de dirigentes sindicales frene el desarrollo del país
Lo mejor para todos es impulsar la concesión de los puertos de Limón y Moín
El hecho es claro. Los puertos de Limón y Moín, operados por la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), están entre los más caros, lentos y operativamente inestables del mundo. Esta situación afecta de manera muy seria la competitividad del país; por ende, el bienestar de todos los costarricenses. Pero entre los más perjudicados están los limonenses. La ineficiencia de su principal recurso (ser el mayor punto de entrada para nuestras importaciones y exportaciones) reduce sus fuentes de empleo, los ingresos de la población y las oportunidades futuras.
También se perjudican los propios trabajadores de los puertos, hoy amarrados a una serie de normas laborales rígidas, superadas e insostenibles a mediano plazo, que los convierten en virtuales prisioneros de los dirigentes del Sindicato de Trabajadores de Japdeva (Sitrajap). Por tanto, los únicos que realmente se benefician del estado de cosas actual son los integrantes de la oligarquía sindical, que mantienen posiciones de poder y privilegios inusuales en nuestra sociedad y Estado de derecho.
La conclusión es clara: se necesita una renovación a fondo del esquema de administración portuaria en el Atlántico. A esto le ha apostado el Gobierno, mediante un proceso que, conducido por el ministro de Coordinación Interinstitucional, Marco Vargas, está encaminado, como en Caldera, a concesionar ambos puertos a empresas privadas, como ocurre en la mayoría de los países del mundo. El proceso ha sido sumamente cuidadoso e incluye el proyecto de “Limón, ciudad puerto”, que cuenta con financiamiento del Banco Mundial y está destinado a hacer crecer o potenciar un desarrollo más amplio, que involucrará a varios sectores de la población.
El único gran escollo, en este momento, es la actitud del Sitrajap. Y su absoluta intransigencia quedó en triste evidencia el pasado jueves, cuando, sin ni siquiera leer la propuesta planteada por Vargas, la ministra de Transportes, Karla González, y el de Trabajo, Francisco Morales, rechazaron de plano una indemnización por $80 millones (equivalentes a ¢44.800 millones), que también incluye modalidades de retiro anticipado y nuevas contrataciones. La reunión apenas duró 20 minutos, y la gran pregunta que surge ahora es la siguiente: ¿Qué opciones existen?
Pensando lo mejor, la actitud sindical podría ser una estrategia negociadora, no un rechazo definitivo. Sin embargo, por las palabras del secretario general del Sitrajap, podríamos estar más cerca de lo segundo. Por esto, mientras se mantienen abiertas las puertas al diálogo, el Gobierno, por su responsabilidad hacia el país, debe tomar medidas para seguir adelante con los planes. La primera providencia es informar directamente a los 1.400 empleados de Japdeva (en la reunión solo hubo 30), a la población limonense y a todos los ciudadanos.
Sin embargo, como el tiempo apremia, el proceso debe seguir adelante. De las dos opciones posibles, la más lógica y beneficiosa para todos, pero que los dirigentes del Sitrajap más rechazan, es la concesión de los puertos existentes, que se podrán convertir en motores, no obstructores, de progreso, y aportar importantes ingresos para Japdeva, Limón y el país. La segunda posibilidad es dejar las cosas en Moín y Limón tal como están y concesionar un nuevo puerto, lo cual tendrá el paradójico resultado de que, frente a una nueva terminal, operada de manera mucho más eficiente, probablemente las actuales perderán competitividad, lo cual perjudicará tanto a Japdeva como a sus propios trabajadores, y tendrá enormes costos para el fisco, es decir, todos los contribuyentes.
Por lo anterior, consideramos que se debe mantener la apuesta a lo que es de beneficio nacional, no de beneficio sindical. Con respeto a los derechos adquiridos, a la legislación laboral y a las aspiraciones de los limonenses, la concesión de ambos puertos es la medida más lógica, y esperamos que el Gobierno siga adelante con ella y que los partidos de oposición y sectores conscientes del país la apoyen con toda responsabilidad.


10 comentarios:

la sombra misteriora. dijo...

La Fuente NO CAMBIA LOS HECHOS, LOS MUELLEROS SON UNOS LADRONES CORRUPTOS, el que sufre es Limón, y el país, fuera la mafía!

andrés dijo...

La zon es un misterio, sabemosnque no opera como deberia, que los abusos de poder el tortuguismo, las huelgas y los sindicatos entre otros pero todo esto es parte del dia a dia de tiquicia, somo un apis desordenado, un pais en el que las cosas se mueven debajo de la mesa o por intereses personales.

Es muy dificll sacar un solo culpabel y un amino ara hallar situacion a esto... lamentablemente

Terox dijo...

De hecho, yo me pregunto ¿por qué hay que pedirles permiso? ¿de quién es el puerto? ¿de ellos?

Vea que tuanis opera Caldera...

La Mano dijo...

Terox tiene razón. Los puertos no son de los sindicalistas ni de los muelleros. Los puertos son del Estado.


Por supuesto lo que es del Estado no es de nadie y por ende termina siendo de los sindicalistas. Esa es la gran maravilla de este país.


Los puertos de Limón son uno de los elefantes blancos famosos de este país. Todo el mundo sabe cómo son las cosas, todo el mundo sabe que ahí el día a día es el chorizo, y todo el mundo sabe que hasta un muelle pesquero en Ghana supera los rendimientos de Limón.


Ahora, dichosamente, el gobierno se amarró los pantalones y decidió concesionar los puertos. Ojalá que la gente esté preparada para apoyarlos todo el camino, a ver si finalmente nos quitamos de encima esa triste historia de los puertos de Limón.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Es curioso que el gobierno deba pedir permiso, tan fuerte es este grupo de presión que el gobierno debe pedirles permiso, o es que hay alguna convención colectiva de esas bravas que los deja amarrados.

Por cierto no puedo leer su post casi no se distinguen las letras, aunque con el enlace se salva la vara, no sé si a los demás les paso.
Saludos

la sombra misteriora. dijo...

Se ve mal?

mmm...

Terox dijo...

"elefantes blancos" más bien "elefantes afrocaribeños" con afro y todo... jajajajaja

Alejandro Trejos C. dijo...

Reunión de viente minutos, se entrega una carta y los iletrados NO ACEPTAN sin siquiera leer la propuesta...

Kinda dijo...

El clasismo y racismo que marca los omentarios hacia el manejo del puerto en limon solo exacerba la ignorancia y aumenta la brecha entre Limon y el resto de la provincias.
Bajo qué premisas se dejan deir que el puerto de limon es un "elefante blanco" (o afrocaribeño)cuando esta comprobado que si este puerto no funciona el pais se paraliza, quieren decir que los culpables de la lentitud del puerto son los trabajadores cuando la infraestructura no cuenta con el mantenimiento adecuado.
Quieren hacer pensar que al rechazar el plan propuesto el sindicato esta siendo "cerrado" pero el plan no toma en cuenta a la mayoria de los trabajadores que perderán sus empleos una vez que se licite el muelle.
El Limon no le tenemos miedo al trabajo, no le tenemos mieso a la confrontación y no tenemos miedo a pelear por nuetros derechos y nos quieren tachar de salvajes, sacando la carta de la etnia, quedando ustedes como lo que son unos racistas que no opueden ver mas allá de sus narices.

Amorexia. dijo...

Cuando trabajen 8 horas al menos, no paren un día de trabajo para leer una carta y no pidan la ilusoria cantidad de 280millones para cada trabajador hablamos. nadie hablo de etnias, hablamos de vagancia y corrupción, en el peor de los casos usted es alguién muy acomplejado.